miércoles, 30 de mayo de 2012

Alfonso del Real


El actor Alfonso del Real, Alfonso Súarez del Real, tuvo un nacimiento un tanto especial, ya nació a bordo del transatlántico Alfonso XIII, el 27 de diciembre de 1916, cuando sus padres viajaban rumbo a La Habana, Cuba, lugar donde permanecieron hasta que el actor tuvo 13 años, en que decidieron volver a España.
Los primeros estudios los realizó en Cuba en algunos colegios religiosos y cuando volvió a España estuvo en el colegio de los Hermanos Maristas, de Burgos, donde estudió Bachillerato y en el de los Padres Salesianos, de Madrid.
En la época de estudiante ya tuvo inquietudes artísticas, aunque en su familia no existía antecedentes artísticos, y formó parte del cuadro de actores del colegio. La primera vez que Alfonso del Real salió a un escenario fue para representar una obra sobre la vida de San Hermenegildo, en la que él hizo el papel del santo.
Profesionalmente, Alfonso del Real se inició en el mundo teatral a comienzos de los años treinta como meritorio en la Compañía de Antonio Vico y Carmen Carbonell, para pasar luego a trabajar con Loreto Prado, y debutando, en 1934 en la Compañía de Casimiro Ortás.
Cuando se inició la guerra civil española trabajó en el teatro Pavón de Madrid, en las revistas La de los ojos en blanco y Que me la traigan, coincidiendo con el auge de este género.
Terminada la contienda trabajó durante unos años en diversas compañías de zarzuela como las de Luna, Moreno Torroba, Pepita Royán, Plácido Domingo, Barreto Ballester, como tenor cómico, debido a su figura menuda, y fue especializándose progresivamente en diversos tipos de composición.
Por los años cincuenta sufrió un bache al intentar montar su propia compañía. Así, fracasó con una de estas agrupaciones de revista que él financiaba, quedando prácticamente arruinado, por lo que se vio obligado a abandonar el teatro para dedicarse al trabajo de administrador de unos negocios de su amigo el actor Manolo Morán.
Alfonso del Real no debutó en el cine hasta haber cumplido los 38, ya que fue lo que podemos denominar un actor cinematográfico tardío. Antes, se había constituido como una figura muy conocida en el teatro más popular: sainetes, revistas musicales, vodeviles y zarzuelas.
Con el inicio de la televisión en España para algunos papeles en los trabajos televisivos que se realizaban en aquella época, aunque permaneció varios años apartado de la pequeña pantalla hasta que protagonizar junto a Antonio Casal en la serie policiaca Plinio.
De su amplio repertorio televisivo destacan, entre otras, sus intervenciones, en El padre Pitillo, Pueblo de las mujeres, y la serie Cuentos y Leyendas, junto a Charo López, Raúl Sender, que TVE emitió en 1988.
Posteriormente José Luis Alonso le contrató para hacer un tipo de composición en Los ladrones somos gente honrada de Jardiel Poncela que se repuso en 1960 en el Teatro María Guerrero. En esta compañía permaneció cuatro años representando todo género de teatro, comedia y drama, y haciendo giras por Latinoamérica.
Alfonso de Real trabajó a las órdenes de Adolfo Marsillach en la obra La Gran Vía que se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.
Entre las obras que interpretó en el teatro están, My Fair Lady, obra con la que obtuvo un gran éxito; Róbame un billoncito, que en enero de 1990 se estrenó en Murcia y Comedia sin título, de Federico García Lorca, que en octubre del mismo año se estrenó en Barcelona bajo las órdenes de Lluis Pasqual.
En 1995 participó a las órdenes de Mario Gas en la producción del teatro María Guerrero, Martes de carnaval, de Valle-Inclán, en un elenco de 35 intérpretes.
Del Real, en cuyo currículo figuran más de 500 obras teatrales y películas, protagonizó una larga carrera, no sólo en los escenarios y las pantallas, sino también en televisión, a lo largo de setenta años de profesión, aunque llevaba más de dos retirado a causa de su avanzada edad, falleciendo en Palma de Mallorca el 16 de enero de 2002.



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